Nuestro canciller José Antonio García Belaunde fue tajante al referirse al informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) de la ONU, que recomendó a Perú y Bolivia dictar medidas para prohibir la práctica de masticar la hoja de coca: “El Perú continuará respetando el uso tradicional de la hoja de coca, dijo.
La JIFE ha exhortado, pues, a los gobiernos de Bolivia y Perú “a que adopten medidas sin demora con miras a abolir los usos de la hoja de coca que sean contrarios a la Convención de 1961, incluida la práctica de masticarla y la fabricación de mate de coca y otros productos que contengan alcaloides de la coca con destino al consumo interno y la exportación”. Sin embargo, es bueno recordar que de acuerdo a esa Convención, el consumo de coca ya debió haber desaparecido en 1989, lo que no sucedió. Por ello, la reiteración.
Mientras en nuestro país la noticia fue recibida moderadamente, en Bolivia la rechazaron con indignación. Por ello el viceministro de la Coca, Jerónimo Meneses, no sólo rechazó el informe, sino también advirtió que el gobierno boliviano defenderá la hoja de coca y exigirá a la JIFE que se la excluya de la lista de estupefacientes. Seguidamente anunció que el 10 de marzo, una comitiva del gobierno boliviano viajará a Viena, donde se celebra la 51 sesión de la Comisión de Estupefacientes de la JIFE, para exponer las argumentaciones.
La hoja de coca, que es la materia prima para la fabricación de cocaína, se consume en Perú y Bolivia en su estado natural desde épocas pre-coloniales, siendo la forma más tradicional para su consumo el llamado “chacchado” (Perú) y el acullico o pijcheo (Bolivia). Además, en ambos países, se ingiere coca en forma de infusión (mate) e incluso es materia prima de algunos licores y harinas para repostería.
Queja ante la ONU
El Parlamento Andino (Parlandino) presentará una queja ante la Organización de las Naciones Unidas por el informe de la JIFE, según la parlamentaria andina Elsa Malpartida.
Dijo que el planteamiento será formalizado en la próxima reunión del Parlandino a fines de marzo, y adelantó que para ello cuenta con el apoyo de sus colegas de Bolivia y Ecuador, donde existe la práctica de masticar la hoja de coca.
